La fuente de esta noticia es: EMOL Moverse un poco más, y alimentarse y dormir un poco mejor, se asocia con firmeza a una menor mortalidad, especialmente en las personas que menos cuidan de estos hábitos saludables, según confirman dos estudios publicados este miércoles en las revistas The Lancet y en eClinicalMedicine.
El estudio de The Lancet se centra, en concreto, en cómo repercute en las personas hacer 5 minutos más al día de actividad física moderada, entendiendo por tal caminar, por ejemplo, a una velocidad promedio de 5 kilómetros/hora.
El verano pasado un equipo de investigadores del Centro de Neurociencias Cajal del CSIC demostró en un modelo animal que el ejercicio físico moderado mejora la salud de la microbiota intestinal, lo que a su vez tiene repercusiones muy positivas en el rendimiento cognitivo del cerebro.
La revista JAMA también recogía otro estudio hace unos meses en el que se constató que las personas que practican actividad física a partir de los 60 años reducen el riesgo de muerte o enfermedad cardiovascular entre un 30 y 40%.




