La fuente de esta noticia es: EMOL La cantante estadounidense Ariana Grande aseguró en su último concierto que la decisión de tomarse un descanso tras finalizar su gira no fue algo “reactivo ni impulsivo”, pese a la avalancha de comentarios que ha recibido en los últimos meses sobre su estado de salud.
El fin de semana, un representante de Grande declaró a la revista People que la artista se alejará de los focos tras terminar su gira “The Eternal Sunshine Tour” ante el “constante escrutinio público”.
En los últimos meses, la cantante ha recibido numerosos comentarios que señalan su delgadez y especulan que podría padecer un trastorno de alimentación.
La también actriz lanzó el viernes pasado su octavo álbum de estudio, Petal, y el videoclip de su sencillo del mismo nombre ha intensificado este debate en redes sociales.
Durante su concierto en Chicago, la artista señaló que “muchas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo”: “Sí, hay que establecer límites. Los seres humanos a veces también necesitan un respiro. Y, además, esta es y seguirá siendo la mejor experiencia de mi vida profesional y creativa“.
“Quiero compartir esto porque he oído que mis fans estaban preocupados de que la negatividad me estuviera arruinando las cosas, pero tengo que decir que no podría ser más al contrario“, aseguró, desatando los vítores y aplausos de los espectadores.
Grande recalcó así que, pese a los “rumores, nada podrá jamás distorsionar mi realidad ni ser más real o significativo para mí que este amor que compartimos”.
“Esta gira ha sido la experiencia más sanadora, bonita, enriquecedora, magnífica y especial de mi vida”, insistió.
People confirmó el domingo pasado que Grande no participará en la reposición del musical “Sunday in the Park with George”, en el West End de Londres, prevista para el próximo verano y donde iba a compartir escenario con su compañero de reparto en “Wicked” Jonathan Bailey.




