La fuente de esta noticia es: EMOL La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles nuevas pautas dietéticas que priorizan el consumo de proteína, como la carne y la leche, y buscan evitar el azúcar y los alimentos ultraprocesados.
En cuanto a la ingesta de azúcar, recomiendan que ninguna comida debe contener más de 10 gramos de azúcares añadidos, algo que limita drásticamente su consumo en un país donde los alimentos ultraprocesados constituyen más de la mitad de las calorías de la dieta estadounidense, y están relacionados con enfermedades como la diabetes y la obesidad.
Por su parte, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, aseguró que comer de forma saludable en la mayoría de los casos resulta ser “menos costoso”. “El problema radica en el acceso a esos alimentos especialmente en algunas zonas de Estados Unidos donde escasean los alimentos frescos y nutritivos”, consideró.
Las guías también se refieren al consumo de alcohol pero no establecen límites específicos para estas bebidas: “El alcohol es un lubricante social que une a las personas”, declaró Mehmet Oz, director del programa sanitario Medicare, tras lo que añadió que la implicación de las nuevas directrices con respecto al alcohol es “no consumirlo en el desayuno”.




