La fuente de esta noticia es: EMOL Los Tamagotchi causaron furor por primera vez en los años ’90. Hoy, tres décadas después, siguen conquistando tanto a la Generación Z, amante de lo retro, como a padres que los recuerdan con nostalgia.
El año pasado, el minorista británico Hamleys incluyó al Tamagotchi en su lista de los 100 mejores juguetes de todos los tiempos, junto a juguetes como Lego y el cubo de Rubik.
La mayoría de los Tamagotchi –casi la mitad– se han vendido en Japón, un 33% en las Américas y apenas un 2% en los países de Asia y el Pacífico, según Bandai Namco.
Yumeho Akita, una mujer de 25 años que también se pasea por Harajuku, dijo que tenía buenos recuerdos de haber criado a su Tamagotchi durante varios meses cuando era niña.
“Realmente quería uno y finalmente conseguí uno, así que lo quise y lo cuidé con mucho esmero”, recordó.
Algunos padres, por su parte, dicen que quieren que sus hijos vivan la misma experiencia.
Justin Piasecki, un guionista estadounidense que está de vacaciones en Japón, dijo que recientemente había comprado Tamagotchis para Navidad para sus dos hijas, de cuatro y seis años de edad.
“Básicamente ya tienen un título en informática en Tamagotchi a estas alturas”, bromeó el hombre de 41 años. “Pensé que tendría que enseñarles cómo hacerlo, pero ahora ellas me están enseñando a mí”, agregó.




