La fuente de esta noticia es: EMOL Las personas que habitan cerca de aeropuertos y están expuestas a elevados niveles de ruido de los aviones, podrían tener más riesgo de padecer problemas cardíacos, así como más probabilidades de sufrir infartos, arritmias y accidentes cerebrovasculares.
El ruido de nuestro entorno, además de afectar a la calidad del sueño, puede desencadenar respuestas de estrés y provocar una sobreactivación del sistema nervioso simpático, elevando la presión arterial, la constricción o dilatación de las arterias y una digestión más lenta.
También puede provocar la liberación de cortisol, la hormona del estrés, que puede aumentar el apetito y provocar un aumento de peso.
Además, se sabe que la exposición a niveles elevados de ruido de los aviones está relacionada con el aumento de la presión arterial y la obesidad. Ambos factores explican una parte significativa de la relación entre el ruido de los aviones y las diferencias en la estructura y el funcionamiento del corazón.