La fuente de esta noticia es: EMOL ¿Sigue haciendo falta la teoría científica si la inteligencia artificial (IA) es capaz de procesar cantidades ingentes de datos y encontrar patrones a una velocidad inaccesible para el ser humano, hasta el punto de extraer conocimiento directamente de ellos?
Reclamó, en ese sentido, mantener seres humanos “cuidadosamente involucrados” en estos procesos y evitar que la estandarización tecnológica expulse saberes locales o invisibilice territorios y poblaciones poco representadas en las bases de datos.
Su propuesta pasa por una “inteligencia ambiental” que no conciba la inteligencia únicamente como una propiedad de una persona o una máquina, sino como el resultado de la interacción entre seres humanos, otros organismos, tecnologías y el entorno.
Porque, frente a la idea de una ciencia automática alimentada únicamente por datos, Leonelli sostuvo que producir conocimiento continúa exigiendo algo que ninguna acumulación de información elimina, como decidir qué mirar, cómo interpretarlo y para qué utilizarlo.



