La fuente de esta noticia es: EMOL Ringo Starr, el afable baterista de The Beatles, celebra este martes desde su casa, con un espectáculo virtual y solidario, sus flamantes 80 años, convertido en toda una leyenda y perpetuando su característico mensaje de paz y amor.
Acostumbrado a actuar frente a multitudes, la pandemia lo obligó en esta ocasión a modificar lo que ya es toda una tradición, las fiestas anuales en las que el baterista reivindica el “flower power”.
Desde 2008, Ringo, flamante abuelo de ocho nietos y un bisnieto, ha festejado esta fecha señalada con un gran despliegue musical. El último contó en Los Angeles con artistas de la talla de David Lynch o Peter Jackson y una audiencia multitudinaria.
Tras la fama estratosférica que obtuvieron The Beatles y una vez disuelto el grupo, se embarcó en una trayectoria en solitario versionando temas de jazz en “Sentimental Journey”, un álbum que pese a no haber sido muy publicitado gozó de una aceptable acogida.
Ha habido más proyectos sin los “Fab Four” (Los Cuatro fabulosos) como “Beaucoups of blue” (1970); también compuso con George Harrison, un año después, el exitoso sencillo “It don’t come easy” y “Back off Boogaloo”, en 1972.
De esa época, llegó a lo más alto de las listas de los más vendidos en Canadá con “Ringo” (1973), su trabajo más notable.
Además de la música, otra de sus pasiones creativas fue el cine, donde hizo varias incursiones en la gran pantalla en los ’80.
Divorciado en 1975 de Maureen Cox, la madre de sus tres hijos -Zak, Lee y Jason-, fue en el rodaje de la película “Caverman” (1981) donde conoció a quien se convertiría en su segunda esposa, Barbara Bach, con quien lleva casado 39 años.
Sin abandonar su espíritu un poco adolescente, él mismo reconoce hoy que la vida ha sido “amable” con él al tiempo que adelanta que su intención es seguir tocando “pasados los 80”.




