La fuente de esta noticia es: EMOL A tres semanas de la controversia generada por la elección de la propuesta de Chile para la 20° Bienal de Arquitectura de Venecia, este miércoles el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio anunció el proyecto que finalmente fue elegido para representar al país. Se trata de “Tijerales”, del arquitecto Rodrigo Santa María Monckeberg, junto al equipo integrado por Jael Rodríguez y Ariel Carrión.
“No solo constituye el sistema constructivo formado por el conjunto de cerchas que coronan una obra, sino que también es el nombre de la fiesta tradicional, propia de nuestra cultura local, en la que se celebra el fin de la etapa de obra gruesa de una construcción”, señaló Santa María en la formulación del proyecto.
En el concurso también se seleccionó a un segundo y tercer lugar, así como también menciones honrosas. Así, “Réplica”, de Carolina Sepúlveda, y “Casuchas del rey y la red invisible de los Andes”, de Domingo Arancibia Tagle, completaron el podio.
En tanto, las menciones honrosas fueron para “Pelacable: Entramado tectónico desde remanentes postindustriales”, de Nicolás Villagrán, y “Escrito en Óxido, Una Vasija para la Memoria Siderúrgica”, de Anita María Puig.
En total fueron 39 los proyectos que cumplieron con los antecedentes requeridos, tanto para el análisis individual como para la discusión colectiva. La elección estuvo en manos del jurado compuesto por los arquitectos Sofía Von Ellrichshausen, Enrique Walker Rosenberg, Fernando Pérez Oyarzun, Matías Klotz Germain, Serena Dambrosio, Alejandra Celedón Forster y por Alberto Sato, quien fue elegido presidente de la instancia.
Cabe recordar que el concurso estuvo marcado por una controversia que se desató luego de que se diera a conocer que el proceso había sido anulado por la Subsecretaría de Culturas por “incumplimientos formales” y que por ello designaría a un nuevo comité.
La decisión causó preocupación en la arquitecta Alejandra Celedón, quien manifestó en una carta a El Mercurio que los autores ya eran conocidos y el nuevo jurado no podría evaluar a ciegas.
“Si no se respeta el fallo, corresponde anular el concurso, no repetir la evaluación“, sostuvo.
Por su parte, el subsecretario de las Culturas, Carlos Lobos, explicó que la decisión se había tomado en respuesta “a las exigencias fijadas por la Controlaría General de la República”, y que las medidas adoptadas buscaban “resguardar la validez jurídica del proceso, los derechos de quienes concursaron y el prestigio internacional de la arquitectura chilena”.
La Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) también se sumó a la discusión, planteando que antes de volver atrás en el proceso, se estableciera “si el defecto realmente invalida lo actuado o puede ser subsanado”.
Finalmente, la Subsecretaría de las Culturas zanjó el tema y anunció que el mismo jurado realizaría una nueva evaluación de los proyectos ya presentado, luego de lo cual “Tijerales” resultó ganador.




